Brunch con sabor a Malasaña

Malasaña, Rutas

Llueva, nieve o haga 40º hay un motivo por el que vale la pena quitarse el pijama el domingo y salir a la calle. Su nombre es brunch y lleva ya unos años quitando resacas y penas a dulces y salaos.

Bloody Mary, huevos benecditinos, tartas caseras, zumos naturales… ¿no se te hace la boca agua?

ganas de VACACIONES

Tanto si estás de empalmada, como si se te pegan las sábanas, puedes disfrutar del brunch de este chiringuito malasañero. Desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde sus puertas están abiertas para que la gente del barrio.

Es más, por si eres de los que hasta los fines de semana te toca “pringar” tienen un working place. Mejor aquí que en la oficina, ¿no?

GANAS DE EL CAZADOR

¡Tranquilo! No te vas a encontrar cabezas de ciervos o muflones en las paredes de este local. La única presa que vas a ver en Cazador serás tú, y es que te vas a encontrar atrapado entre sus deliciosas opciones para el brunch.

Respira y déjate guiar por tu instinto.

Total, puedes volver a por más siempre que tengas ganas.

 

GANAS DE LA BICICLETA

Que hayas conseguido salir de casa no implica que no puedas estar todo el día tirado en el sofá. Y aquí, además, son muy cómodos.

En La Bicicleta puedes degustar su propia granola casera: mezcla de copos de avena enteros, nueces, almendras, pipas de calabaza, pipas de girasol, arándanos, pasas, fruta desecada y un buen chorro de ágave horneados durante media hora.

GANAS DE VERBENA

El brunch más kitsch y castizo de Malasaña. Es decir, el aperitivo de toda la vida con toques modernos. Eso sí, para terminar, nada como un chupito de hierbas o pacharán para ayudar con la digestión.